Otra nueva adquisición en este viaje ha sido un dermatomo eléctrico con el que hemos podido realizar varios enfermos que precisaban injertos cutáneos y que esperaban nuestra llegada.
Las cirugías que se han realizado en esa ocasión han sido muy diversas. Además de los injertos y de la cirugía vertebral, hemos operado una prótesis de cadera, una grave deformidad de miembros inferiores y varias secuelas de fracturas antiguas y por supuesto los poli fracturados que nunca faltan a consecuencia de los accidentes de tráfico.
La venida del Dr. Linares ha sido trascendental y nos ha permitido iniciar el proyecto de desarrollar un laboratorio de bacteriología por el que venimos buscando financiación.
Su presencia ha permitido el entrenamiento del personal actual del laboratorio y ha iniciado el diagnostico bacteriológico de nuestras infecciones con las tomas de muestras. Ello nos ha ayudado, aún sin medios para cultivo, a diferenciar gérmenes y modificar los tratamientos.