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Cirujanos Ortopédicos de España para el Mundo. 

10 al 18 de febrero de 2024

expedición

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Dr Javier Pascual

Febrero 2024

Volvemos a Camerún.  La expedición que ha viajado en este mes de Febrero ha estado formada por Laura Vigueras y Francho Blasco ( anestesistas) , Rafael Andreu, Víctor Bárcena, Jorge Fuentes, Manuel Zapatero y Javier Pascual ( traumatólogos) . Una vez allí nos reunimos con Alberto García Abad ( instrumentista) y Mila (voluntaria) , que ya llevaban en el hospital algunas semanas y finalizarían su estancia con nosotros. 


El viaje de ida tuvo algún que otro sobresalto, nada fuera de lo normal considerando que volamos con Air Maroc. Nuestro primer vuelo desde Madrid a Casablanca fue retrasado, por lo que nuestra escala en Casablanca se veía algo comprometida. Unas carreras por el aeropuerto compensaron este retraso y finalmente pudimos tomar en hora nuestro vuelo con destino a Duala. 


Gracias a que el avión tenía poca ocupación pudimos hacer un viaje más cómodo de lo habitual, aunque esa ocupación no influyó en nuestro equipaje: al llegar a Duala comprobamos como tan solo había llegado una maleta de todas las facturadas. Ya íbamos preparados para esto, así que nos lo tomamos con humor. El procedimiento de reclamación fue ágil y pudimos partir pronto por carretera hacia nuestro destino final en Dschang. 

El trayecto por carretera no se nos hizo pesado pues al ser aún de noche y acumular el cansancio del día fuimos durmiendo la mayoría del tiempo. Tal es así que nuestro conductor Fabian no nos quiso despertar para parar en la tradicional frutería, aunque la visitaríamos en el camino de vuelta. 


Llegamos a Dschang por la mañana y tras recorrer el camino tedioso que lleva al hospital por fin llegamos. Allí estaban Alberto y Mila para recibirnos con mucho cariño ya que en esta ocasión las religiosas estaban en su semana de ejercicios espirituales que terminarían al día siguiente. 


Tras instalarnos comenzamos con ganas nuestra actividad y sin perder mucho tiempo hicimos una visita a todos los enfermos ingresados acompañados de nuestro querido médico local Dr Yannick, siempre dispuesto a trabajar a cualquier hora. Planificamos la actividad para el día siguiente y dedicamos la tarde a descansar del largo viaje. 

El lunes iniciamos la actividad programada tras la tradicional oración y presentación a todo el personal del hospital. Durante esta campaña han sido muchos los pacientes que hemos tratado, teniendo los dos quirófanos funcionando simultáneamente todo el día. Por ellos han pasado un total de 37 pacientes, algunos de los cuales fueron tratados en el mismo acto quirúrgico de más de una patología , la mayoría poco comunes como suele ser la norma allí. 

Además tuvimos una actividad de consulta de más de 100 pacientes, sin contar las múltiples curas de heridas y cambios de yesos tanto en adultos, por fracturas ,como en niños por procesos de corrección de deformidades. 


A esto hay que sumar las ganas continuas de enseñar , como hicieron nuestros anestesistas con la docencia sobre bloqueos ecoguiados.  


Cabe destacar la grandísima labor de Alberto García Abad, con un conocimiento absoluto del instrumental que allí se alberga y un orden digno de admiración. Su actitud y trabajo nos hizo sin duda todo mucho más fácil. 


Los días eran largos pero muy productivos, sacando lo mejor de todos siempre y ayudados  en todo momento por la gran predisposición del personal local. El ambiente entre todo el grupo fue magnífico, como si nos conociéramos de mucho tiempo, así que eso contribuyó sin duda a hacer más llevadero el intenso trabajo. 

Al coincidir nuestra visita con el comienzo de la Cuaresma, pudimos participar de algunas celebraciones especiales, como la imposición de la tradicional cruz de ceniza o el Via Crucis por las instalaciones del hospital. 


Pudimos comprobar como la afluencia a todos estos actos y a la oración de cada mañana ha aumentado considerablemente, con bancos en el exterior de la capilla para acoger al gran número de trabajadores, estudiantes y enfermos que allí se reúnen. 

El miércoles por la tarde acortamos un poco nuestra jornada de trabajo hasta las 16h para hacer un pequeño descanso. Hicimos la visita habitual al mercado local donde pudimos comprar numerosas telas y artesanía. Incluso algunos voluntarios se confeccionaron camisas y trajes con un magnífico resultado. Después de esta visita finalizamos el día con la tradicional cena de pollo a la brasa con el personal del hospital. 

En los días siguientes continuó la actividad intensa tanto de cirugía como de consulta, con algunos casos que nos despertaron gran preocupación como el de un niño de 8 años con múltiples focos sépticos y gran afectación del estado general debido a una anemia drepanocítica. 


Aunque temimos por su vida , la gran actuación de anestesistas y traumatólogos permitió que el viernes finalizáramos la actividad quirúrgica con su última cirugía, con una gran mejoría de su estado general. 

En esta expedición también hubo tiempo para celebrar el cumpleaños de nuestro compañero y amigo Víctor Bárcena, que sopló su tradicional vela sobre  un bizcocho con chocolate que nos facilitó Sor Pilar.


El sábado temprano hicimos nuestra última visita a los pacientes ingresados , con gran alegría de ver que las evoluciones estaban siendo favorables. 


Posteriormente partimos todos rumbo a Duala, en esta ocasión acompañados de Sor Pilar que tenía que hacer gestiones en la capital. Paramos en la frutería habitual donde hicimos algunas compras y almorzamos a mitad de camino los bocadillos que con tanto cariño nos realizan desde el convento. 


Llegamos a Duala sin tener grandes incidentes de tráfico, visitando el mercado para realizar algunas compras de recuerdos locales. Pudimos acudir al aeropuerto a recuperar nuestras maletas perdidas, dejando el contenido en otras que traíamos desde Dschang para que Sor Pilar llevara de vuelta al hospital. 


Finalizamos nuestro último día con una cena en el restaurante italiano al que solemos ir habitualmente, huyendo del intenso calor que había en la capital en ese día. Allí tuvimos algún que otro problema con las tarjetas de crédito “revolucionarias” que intentamos usar, pero finalmente conseguimos pagar la cuenta y que nadie tuviera que quedarse allí como garantía de pago. 

A la mañana siguiente comenzó nuestro viaje de vuelta en avión hacia España, sin ninguna incidencia. Llegamos todos a Madrid sanos, salvos y con muchas ganas de volver pronto a nuestro querido Hospital Notre Dame de la Santé. 


Las cálidas despedidas del grupo se prolongaron unos minutos,  pues tras esto, todos hemos ganado a grandes amigos. 


Volveremos muy pronto Camerún, con las mismas ganas e ilusión como si fuera el primer día. ¡Hasta pronto Camerún.




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